En el programa Voz Campesina, conducido por Quique Chumpitaz, se comentó la reciente aprobación en el Congreso de la República de la nueva Ley de Transformación del Sector Agrario, respaldada con 43 votos.
El invitado fue Roger Reyes, abogado y agricultor de la zona de La Carbonera, productor de mangos y miembro de la comisión técnica nacional que impulsó esta norma.
Reyes explicó que, aunque no todos los pedidos del sector fueron atendidos, la norma representa un primer paso o “cimientos” para empezar a fortalecer al agro peruano.
🔑 Puntos principales de la nueva ley según Roger Reyes:
Definición de pequeños productores: Ahora se clasifican por movimiento económico (hasta 800 mil soles anuales), ya no por hectáreas.
Agricultura familiar: hasta 160 mil soles, exonerados del Impuesto a la Renta.
Productores medianos: de 30 a 150 UIT, pagarán solo 1.5% en lugar del 15%.
Beneficios tributarios y financieros:
Los pequeños agricultores podrán bancarizarse sin temor a impuestos altos.
Se permitirá vender al Estado y a programas como Qali Warma.
Las grandes empresas tendrán incentivos para comprar a pequeños productores formalizados.
Acceso a créditos:
Se implementarán fideicomisos donde la garantía será la producción y no las tierras, reduciendo riesgos de embargo.
COFIDE respaldará con certificados hasta el 80% de la producción.
Padrones nacionales:
MIDAGRI elaborará un padrón oficial de pequeños productores para poder acceder a beneficios, cruzando datos con la SUNAT.
Limitaciones:
La ley no resuelve todo: falta apoyo en tecnología, créditos blandos, subsidios de insumos y mayor compromiso de gobiernos regionales.
Reyes subrayó que las direcciones agrarias regionales funcionan como “elefantes blancos” sin presupuesto ni gestión real.
Finalmente, Roger Reyes, candidato por Podemos Perú, sostuvo que los agricultores necesitan sus propios representantes en el Congreso, porque solo alguien que vive la agricultura puede legislar para ella. Además, advirtió que la inseguridad y la corrupción siguen siendo grandes trabas en el país.
📌 Conclusión:
La nueva ley agraria no es la solución definitiva, pero sienta las bases para el reconocimiento y formalización de los pequeños productores. El desafío será que los beneficios se apliquen en la práctica y no queden solo en el papel.
Conoce el trabajo diario de Roger Reyes.